Piojo humano

El piojo humano de la cabeza (Pediculus humanus capitis)

Es una especie de insecto ftiráptero de la familia Pediculidae que parasita únicamente al hombre, especialmente niños y adolescentes. No afecta a otras especies. Su infestación se conoce como pediculosis. Al contrario de la pulga, cuya prevalencia a nivel mundial ha disminuido, esta especie no ha experimentado ninguna recesión, siendo su distribución mundial, habiendo un incremento de su resistencia frente a los productos químicos con que se intenta combatirlos.

Tratamiento contra piojos y liendres

Tratamiento contra piojos y liendres.

Características

Esta especie sólo afecta al ser humano, como su nombre científico indica (Pediculus humanus). Miden aproximadamente de 2 a 4 milímetros y son, teniendo una visión aguda, visibles al ojo humano. Tiene el cuerpo traslúcido con una leve tonalidad de color amarillento o marrón grisáceo. Además se puede distinguir la sangre que lleva dentro del cuerpo en una pequeña cavidad de su interior, que es parte de su sistema digestivo. Esta cavidad se divide en tres partes: la primera es una bolsa que se ubica en el centro del cuerpo del pequeño insecto; las otras dos son ramificaciones de la cavidad principal cuya función es hacer llegar la sangre a las partes superiores de su cuerpo.

Los piojos pueden afectar a personas de todas las edades, pero las niñas en las edades comprendidas entre los 3 y los 11 años son especialmente propensas, debido a su sociabilidad y a tener el pelo largo, lo que facilita que los piojos se agarren al cabello con mayor facilidad.

Los huevos de estos parásitos se denominan liendres y están adheridos fuertemente al pelo con un adhesivo similar al cemento, que es colocado por las hembras durante la puesta. Las liendres eclosionan al cabo de una semana y de ellas salen pequeños piojos denominados ninfas, las cuales pasan por tres etapas antes de convertirse en un piojo adulto capaz de reproducirse. Las hembras son ligeramente más grandes que los machos. Los piojos suelen vivir unos 30 días, durante los cuales pueden poner entre 300 y 350 huevos. Las liendres son muy pequeñas, aproximadamente del tamaño de un nudo de hilo, algo difíciles de ver y a menudo se confunden con las escamas producidas por la caspa o con las gotitas del fijador o espuma de pelo. Las hembras adultas depositan las liendres en la raíz del cabello, muy cerca del cuero cabelludo, para que el calor de la persona afectada ayude a la incubación de los huevos. Son de forma oval y, por lo general, su color es entre amarillo y blanco. Las liendres que tienen más probabilidades de convertirse en piojos se encuentran, por lo general, a 1/4 de pulgada del cuero cabelludo, ya que es dónde tienen la temperatura ideal para su incubación.

De las liendres salen unos pequeños piojitos llamados ninfas, que son parecidas a los piojos adultos, pero más pequeñas y con el cuerpo más pequeño en relación a las patas. Las ninfas maduran y se convierten en piojos adultos aproximadamente 7 días después de eclosionar las liendres. Para vivir, las ninfas tienen que alimentarse continuamente de la sangre de la persona afectada, lo que ocasiona un gran picor, ya que para comer pican a la persona afectada varias veces al día.

El piojo adulto puede sobrevivir dos días fuera de la cabeza de la persona, el agua no los mata, salvo que esté a una gran temperatura, mayor de la que podrían soportar las personas. De hecho los sitios de baño, tales como piscinas y playas en verano son frecuente foco de infecciones, ya que el piojo puede pasar mucho tiempo, hasta dos horas, sin morir, bajo el agua. Los lavados de cabeza con champús normales tampoco los matan ni eliminan, ya que ellos se adhieren fuertemente al pelo con sus garras especializadas y no se desprenden con el aclarado. Estos insectos han evolucionado junto al ser humano y se han especializado tanto en su anfitrión que son incapaces de infectar a otros mamíferos. Se encuentran más comúnmente en el cuero cabelludo, detrás de las orejas y cerca de la línea del cabello en la nuca, dónde la temperatura es más estable que en la parte superior o frontal de la cabeza.

Actualmente los piojos han desarrollado, por selección natural, una gran resistencia a los agentes químicos que se utilizan para combatirlos, lo que está dificultando su erradicación. Actualmente existe una gran proliferación a nivel mundial de estos pequeños parásitos.